En la cuarta semana...
Reflexión Hoy comienzo la cuarta semana en aislamiento social decretado por el gobierno, como medida preventiva para combatir el Coronavirus. Algunos pudieran describir este periodo como un encierro, acuartelamiento, tortura o castigo. Puedo decir que este tiempo ha sido intenso y agotador. He tenido días buenos, regulares y no tan buenos. No me malinterpreten, estoy rodeada de la gente que amo; mis hijos y esposo. Sin embargo, extraño la rutina en la mañanas con los niños para llevarlos a la escuela, la oficina, los amigos, celebrar mi cumpleaños y el de mi hijo (en marzo) y abrazar al resto de la familia. Extraño el trafico, caminar por la calle, ir a comer pizza, comprar un café y un pastelito, o simplemente ir al supermercado sin filas para entrar. Me estruja el corazón cada mañana que mi hijo de cuatro años me pregunta "mami, hoy voy a la escuela". Verlo jugar dentro del apartamento sin poder ir a un parque se convirtió en prueba superada. Lo miro y recuerdo que todo...